Consejos para cambiar el suelo en una vivienda: lo que debes saber antes de empezar
- Jorge Cifre

- 20 oct 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 22 dic 2025

Cambiar el suelo de una vivienda es una de las reformas más habituales y también una de las que mayor impacto visual y funcional tiene. Un suelo nuevo puede transformar por completo el estilo de una casa, mejorar su confort e incluso revalorizarla. Sin embargo, antes de tomar decisiones apresuradas, conviene tener en cuenta varios aspectos clave.
1. Define el objetivo del cambio
Antes de elegir materiales, pregúntate por qué quieres cambiar el suelo:
¿Actualizar una vivienda antigua?
¿Mejorar la durabilidad y el mantenimiento?
¿Revalorizar la propiedad para venderla?
¿Adaptarla a un uso más intensivo (alquiler, familia, mascotas)?
El objetivo influirá directamente en el tipo de suelo más adecuado.
2. Elige el material según el uso de cada estancia
No todos los suelos funcionan igual en todas las zonas de la vivienda:
Salones y dormitorios: parquet, tarima laminada o vinílico aportan calidez.
Cocinas y baños: gres porcelánico o cerámico por su resistencia a la humedad.
Zonas exteriores o terrazas: materiales antideslizantes y resistentes al sol.
Elegir un único suelo para toda la vivienda puede dar continuidad visual, pero no siempre es lo más práctico.
3. Ten en cuenta la altura y las puertas
Cambiar el suelo puede afectar a:
Altura final del pavimento
Puertas que ya no abren correctamente
Encuentros con otros materiales
En algunos casos será necesario cepillar puertas o ajustar rodapiés.
4. Valora si retirar el suelo antiguo o colocar encima
Colocar el nuevo suelo sobre el existente ahorra tiempo y escombros, pero no siempre es viable. Dependerá del estado del pavimento actual, la altura disponible y el tipo de material nuevo.
Un mal soporte puede provocar problemas a medio plazo.
5. Piensa en el mantenimiento a largo plazo
Más allá de la estética, considera:
Facilidad de limpieza
Resistencia a golpes y rayaduras
Comportamiento con humedad y cambios de temperatura
Un suelo muy bonito pero poco práctico puede convertirse en un problema diario.
6. Presupuesto realista (con margen)
El coste no es solo el material. Incluye:
Mano de obra
Retirada del suelo antiguo
Rodapiés
Ajustes imprevistos
Siempre es recomendable reservar un pequeño margen para imprevistos.
7. Impacto en el valor de la vivienda
Un suelo bien elegido puede mejorar la percepción del inmueble, hacerlo más atractivo y facilitar su venta o alquiler. Por el contrario, una elección poco acertada puede limitar el interés de futuros compradores.
Conclusión
Cambiar el suelo de una vivienda es una decisión importante que va más allá de la estética. Analizar el uso, el presupuesto y el impacto a largo plazo es clave para acertar. Contar con asesoramiento profesional antes de iniciar la reforma puede evitar errores costosos y asegurar un resultado acorde al valor real de la vivienda.





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